La seguridad vial infantil se ha convertido en uno de los principales desafíos sociales en la República Dominicana, de acuerdo con un estudio de la Fundación Movilidad Vial Dominicana (Movido).
Este estudio evidenció que miles de niños y adolescentes están expuestos a riesgos mortales cada día en su trayecto hacia la escuela, debido a la falta de infraestructura adecuada, educación vial deficiente y ausencia de control del tránsito en los entornos escolares.
Detallan que la situación es alarmante, pues más del 80 % de los centros escolares no cuenta con señalización vial adecuada, un 16% dispone de reductores de velocidad, un 12% tiene pasos peatonales visibles o elevados, y en ninguno de los centros evaluados se encontró vigilancia vial en los horarios de entrada y salida.
Los sectores más críticos se concentran en el Distrito Nacional y Santo Domingo Este, particularmente en Cristo Rey, Ciudad Nueva, Los Mina, Invivienda, Villa Duarte, Maquiteria, Ensanche La Fe y La Ciénaga.
Agregaron que en estas zonas, donde miles de estudiantes caminan diariamente hacia las escuelas, la vulnerabilidad se incrementa por la falta de aceras seguras, pasos peatonales y presencia de autoridades de tránsito.
“Cada accidente que involucra a un niño es una tragedia que pudo evitarse con medidas preventivas. La protección de la niñez en las calles debe ser una prioridad nacional, porque salvar vidas no puede esperar”, afirmó el presidente de la fundación, Miguel Jiménez.
El estudio también evidenció un 85 % de padres que aseguran sentir temor e inseguridad en el trayecto escolar de sus hijos y que, ante la falta de confianza en las calles, muchas familias optan por el transporte motorizado particular, generando más congestión y mayores riesgos.
En comunidades vulnerables, se observa la práctica de transportar hasta cinco niños en una sola motocicleta rumbo a las escuelas, sin casco protector y en condiciones de altísimo riesgo.
Jiménez explicó que este tipo de traslado, lejos de ser una solución, multiplica exponencialmente las probabilidades de lesiones graves y muertes infantiles en caso de accidente.
El panorama coloca a República Dominicana en una situación crítica frente a países que han logrado avances significativos en la materia.
En naciones como Suecia, Países Bajos y España, la aplicación de medidas como pasos peatonales elevados, límites de velocidad estrictos en zonas escolares y programas de educación vial integral han permitido reducir drásticamente las muertes infantiles por siniestros de tránsito.
MOVIDO manifestó que la realidad dominicana demanda acciones inmediatas como la instalación de señalización clara y visible en entornos escolares, la colocación de reductores de velocidad y pasos peatonales elevados y el acompañamiento de agentes viales en horarios críticos.
También la implementación de campañas educativas que sensibilicen a estudiantes, padres, docentes y transportistas escolares.
“La seguridad vial infantil no es un lujo, es un deber. Cada acción preventiva representa la diferencia entre la vida y la tragedia”, concluyó Jiménez.