|
ESCUCHA ESTA NOTICIA
|
El llamado “salario 13” o doble sueldo para los empleados del sector privado no es un gesto de cortesía empresarial, sino una obligación legal consagrada en el Código de Trabajo. Se trata del salario de Navidad o regalía pascual, que debe pagarse cada año a quienes hayan laborado durante el calendario correspondiente.
Le recomendamos leer
Qué dice exactamente el Código de Trabajo sobre el salario 13
De acuerdo con el artículo 220 del Código de Trabajo, las empresas privadas están obligadas a pagar el salario de Navidad a más tardar el día 20 de diciembre de cada año, sin importar si la relación laboral terminó antes y sin que la causa de la terminación afecte el derecho a ese pago proporcional.
Ese salario de Navidad se calcula como la duodécima parte del salario ordinario devengado durante el año, excluyendo conceptos como horas extra, bonificaciones y propinas, por lo que se basa en el sueldo fijo y recurrente del trabajador.
Le recomendamos leer
Aunque una ley anterior de Regalía Pascual permitía pagar hasta el 24 de diciembre, la interpretación dominante en la práctica laboral y en la doctrina es que el Código de Trabajo, posterior y de rango orgánico en materia laboral, establece el plazo más estricto del 20 de diciembre para el sector privado.
Cómo suele pagar el sector privado en la práctica
En la práctica, muchas empresas optan por hacer el desembolso entre la primera y la tercera semana de diciembre, adelantándose al plazo máximo del día 20. Esta decisión responde a dinámicas de tesorería, acuerdos internos y a la intención de que sus colaboradores dispongan del dinero para planificar gastos navideños, viajes o pagos de deudas.
Desde la perspectiva del trabajador, conocer la fecha límite legal le permite reclamar con más fundamento cuando se producen retrasos. En caso de incumplimiento, la vía formal es acudir al Ministerio de Trabajo, a la inspección laboral o, en última instancia, a la jurisdicción laboral para reclamar el pago y eventuales sanciones al empleador.
Otro punto clave es que el salario de Navidad no está sujeto al Impuesto sobre la Renta hasta el límite establecido por la normativa tributaria y está protegido frente a embargo, gravamen o cesión, lo que refuerza su carácter de protección al ingreso del trabajador en una época de alto gasto familiar.