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jueves, 1 de octubre de 2026
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Generales

Violencia desafía controles del nuevo modelo penitenciario

Por Stewar García

A menos de un año de haber iniciado formalmente el traslado de internos desde la oprobiosa cárcel de La Victoria, el nuevo recinto Penitenciario Las Parra ya acumula tres incidentes cuya gravedad alcanzó su punto más crítico en el mes de septiembre con una muerte que ha encendido las alarmas.

La alerta letal en el centro concebido como un estandarte de modernización del sistema penitenciario en República Dominicana, se consolidó el día 23 de con el homicidio violento del recluso Félix Antonio Badía a manos del interno Jabes Emmanuel Aquino.

La investigación de este crimen está en manos del Ministerio Público y del Departamento de Homicidios de Santo Domingo Este (SDE), jurisdicción en la que está enclavado el moderno centro penitenciario.

El primer deceso bajo investigación es el del interno Jean Carlos Peralta, de 30 años. Ocurrió el 31 de agosto en el hospital San Antonio de Guerrea, adonde fue trasladado de urgencia por el Sistema 9-1-1.

Aunque el reporte médico inicial alega causas de salud, su madre y el representante de los Derechos Humanos en Santo Domingo Este (SDE) Jackson Mercedes, denunciaron públicamente que el cuerpo presentaba severos signos de violencia física.

Esto, supuestamente tras haber recibido una golpiza luego de encontrársele un dispositivo electrónico (vaper). A estos dos letales incidentes de septiembre le antecedió el del 6 de junio, el cual expuso la vulnerabilidad de los controles de seguridad cuando, durante la jornada de visitas especiales, el personal detectó a una mujer intentando introducir un paquete de presunta marihuana en el área infantil de visitas.

El decomiso detonó un altercado violento por parte de los internos en varios pabellones que requirió la intervención de los cuerpos de custodia, dejando un saldo de 12 reclusos con lesiones leves. Como respuesta, la administración suspendió las visitas ordinarias como medida de seguridad, permitiendo solo las visitas conyugales y acceso para la entrega de medicamentos de urgencia, provocando que decenas de familiares que esperan en final en las afueras se aglutinaran demandando información ante la incertidumbre generalizada por la suspensión.

La advertencia de Santana

A pesar de estos brotes de violencia, las autoridades descartan que el penal camine hacia el colapso del modelo tradicional.

Tras los disturbios de junio el director general de Servicios Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana, advirtió que la institución mantendrá la mano dura contra el contrabando y que “la reforma penitenciaria y la corrupción no pueden coexistir”, y atribuyó la reacción de inconformidad de las bandas criminales a la estricta vigilancia implementada en los accesos del nuevo modelo penitenciario.

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