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La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), reveló el alcance internacional de la organización, en particular su penetración en Honduras y las alianzas con la Mara Salvatrucha (MS-13) para asegurar el flujo de drogas hacia Estados Unidos. El abatimiento de Oseguera Cervantes en un operativo conjunto de México y Estados Unidos puso al descubierto cómo el CJNG desplegó una estrategia de bajo perfil en Honduras, administrando negocios aparentemente legales para encubrir su actividad real y eludir la atención policial, informaron este domingo los medios Once Noticias y El Heraldo.
Un aspecto menos visible de la operación de la organización fue la delegación de actos violentos a socios hondureños como la MS-13. Investigaciones recogidas en informes de inteligencia muestran que esta modalidad derivó en una baja visibilidad de delitos de alto impacto asociados a grupos mexicanos, manteniendo una apariencia de normalidad mientras operaba una estructura mafiosa activa. Los reportes señalan que el cartel llegó a ejercer control operativo en áreas estratégicas, especialmente en el departamento de Colón, donde adquirieron gasolineras, agropecuarias y ferreterías, comercios empleados en la producción y movimiento de coca.
La colaboración con la Mara Salvatrucha fue clave para el CJNG, sobre todo en la logística marítima del Atlántico. Este acuerdo abrió corredores para la entrada de droga por Gracias a Dios y su tránsito hacia Colón, Atlántida, Cortés y, finalmente, hasta la frontera de Corinto en Omoa —punto desde el cual la carga se transfería a Guatemala. La alianza, fundamentada en la experiencia local y la capacidad de la MS-13 para evadir a las fuerzas de seguridad, consolidó el control de los mexicanos sobre rutas internacionales con destino final en Estados Unidos.
Durante los operativos del 4 de febrero, el Ministerio Público de Honduras incautó armas y drogas a la MS-13 que, según las autoridades, habrían sido enviadas por la organización dirigida por El Mencho. El decomiso alcanzó un valor de 25 millones de lempiras en sustancias ilícitas y fue parte de varios allanamientos en distintas regiones donde se presentaron pruebas del vínculo directo con el CJNG. También se recuperó un arsenal de alto poder, evidencia de la constante transferencia de recursos logísticos para fortalecer a los grupos aliados dentro de Honduras.
El ascenso y caída del Cartel Jalisco Nueva Generación
El poder de El Mencho permitió al CJNG consolidar una de las redes criminales más extensas de México, abarcando la distribución de cocaína, metanfetaminas y fentanilo. Documentos de inteligencia rastrean el veloz crecimiento del grupo y su capacidad para adaptarse en respuesta a la presión de las fuerzas federales y los operativos internacionales. Expandió su presencia de forma directa en numerosas regiones y recurrió a alianzas con bandas centroamericanas para garantizar la continuidad del negocio pese a la intensificación de la persecución policial.
El último operativo, que resultó en la muerte de Oseguera Cervantes en el municipio de Tapalpa, Jalisco, desató bloqueos, quema de vehículos y ataques a comercios en la zona. Según autoridades, este hecho se considera uno de los mayores golpes al narcotráfico en México de los últimos años, generando incertidumbre sobre la estructura futura del CJNG y posibles disputas por los corredores entre grupos locales y transnacionales.
En Honduras, la Mara Salvatrucha conserva su posición como uno de los grupos criminales de mayor peso, como revela la persistente incautación de grandes cargamentos de droga en la región y los recientes hallazgos de arsenales, que confirman la vigencia de las conexiones internacionales en la red del narcotráfico.