Seis profesionales coinciden en que, pese a los avances alcanzados, aún persisten desafíos en los ámbitos de la vida social, laboral y personal
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que recuerda las luchas históricas emprendidas por generaciones de mujeres para conquistar derechos fundamentales como el acceso a la educación, el voto, la participación política y la igualdad en el ámbito laboral.
El origen de esta jornada se remonta a principios del siglo XX, cuando movimientos de trabajadoras comenzaron a reclamar mejores condiciones laborales y mayor reconocimiento en la vida pública. Con el paso de las décadas, la fecha fue adquiriendo dimensión global hasta que la Organización de las Naciones Unidas la oficializó en 1975 como una jornada para promover la igualdad de género y reflexionar sobre los retos que aún persisten.
Más de un siglo después de aquellas primeras movilizaciones, las mujeres han conquistado espacios importantes en la política, los negocios, la ciencia, la comunicación y el emprendimiento. Sin embargo, las brechas salariales, la violencia de género, la presión social y el acceso equitativo a oportunidades continúan siendo desafíos presentes en muchas sociedades.
En el marco de esta conmemoración, seis mujeres dominicanas de distintos ámbitos compartieron sus visiones sobre los retos que aún enfrentan y las claves para fortalecer el liderazgo femenino en los próximos años.
Desde el ámbito del periodismo y la comunicación, la periodista y creadora del Premio Mujeres que Inspiran, Emelyn Baldera considera que los retos de las mujeres deben analizarse desde temas cruciales como la brecha salarial, la participación política, el emprendimiento y la violencia de género.
En el caso de la brecha salarial y desigualdad laboral, asegura a elCaribe que sigue siendo un obstáculo significativo para las mujeres hoy. La comunicadora sostuvo que apesar de poseer las competencias necesarias, muchas enfrentan desigualdades en el ámbito laboral. “Es sorprendente pensar que a estas alturas, hay puestos de trabajo que aparentemente están reservados solo para hombres, aunque las mujeres cuenten con una preparación igual o superior”, dice, resaltando que esta situación evidencia la necesidad de reformar estructuras laborales que perpetúan la desigualdad de género, aunque hemos avanzado de alguna manera.
De acuerdo a Baldera, si ponemos la vista hacia el quehacer político, sólo hay que ver la ausencia de paridad política, un reto que parece que nos costará muchos años más. “Aunque la cuota de participación política de la mujer, es un avance importante y fruto de muchas luchas, no estoy de acuerdo con esta medida limitada, ya que, entiendo que la forma de escoger a hombres y mujeres debe ser igualitaria, basada en sus competencias y habilidades”, manifiesta.
Para ella, urge alcanzar una verdadera paridad política, que también se extienda hasta instancias de relevancia, como las altas cortes (Tribunal Constitucional y Superior Electoral), entre otros.
En el caso de la mujer emprendedora, expresa que a pesar de los desafíos, celebra el crecimiento de las mujeres en el ámbito del emprendimiento, donde el 59.3 % de los emprendedores son mujeres, esto evidencia el impacto positivo que tienen las mujeres en la economía y la sociedad. “Me siento muy orgullosa de que la mujer aporte en gran medida al desarrollo económico y social de nuestro país, demostrando que estamos listas para asumir cualquier posición y reto”, pero es consciente de que hay que seguir abriendo más puertas, y que en este sector hemos avanzado.
Dentro de los grandes desafíos que enfrentamos, también resalta que está la violencia de género, que continúa siendo un tema crítico, pese a algunos avances. Esta problemática destruye familias y resalta la importancia de una educación integral que fomente el respeto y la valoración de todas las personas desde una edad temprana. Según Baldera, hay que romper con un patrón cultural que mostró a la mujer como si fuera un objeto y para eso, hay que iniciar a edad temprana, fomentando el respeto hacia las personas. “Las mujeres debemos seguir rompiendo barreras y luchando por un futuro más equitativo para todas, aunque nos cueste más, y debamos esperar más tiempo”, puntualiza.
Para ser validadas…
Para la especialista en nutriología clínica y medicina estética Tammy Toribio, hoy las mujeres enfrentan un obstáculo complejo que es el equilibrio entre excelencia profesional y expectativas sociales tradicionales. “Se nos exige liderar, emprender, producir, innovar… pero también cuidar, sostener y no descuidar nuestra vida personal”, dice Toribio.
En el ámbito profesional, subraya que, aún persisten brechas de credibilidad. Señala a elCaribe que a una mujer líder muchas veces se le exige demostrar el doble para ser validada. En áreas como la medicina, la política o los negocios, todavía debemos trabajar más fuerte para ocupar espacios que históricamente han sido dominados por hombres.
Otro gran reto es la presión estética y social. “Vivimos en una era donde la imagen tiene peso, especialmente en redes sociales, y muchas mujeres cargan con estándares irreales que afectan su autoestima. Como médica, veo diariamente cómo la salud física y emocional se entrelazan con estas exigencias” resalta.
Para la médica también está la parte financiera. Considera que muchas mujeres talentosas aún temen negociar o aspirar a grandes posiciones de poder. En ese sentido, afirma que aprender a manejar las finanzas personales es una herramienta fundamental para el empoderamiento.
Al dirigirse a las mujeres que están iniciando su camino profesional, las invita a prepararse, invertir en su educación y confiar en su capacidad.
Participación pública
La presidenta de la Asociación de Cronistas Sociales, Caroll Mueses, basándose en su experiencia personal y profesional en el periodismo, considera que los principales retos que enfrentan hoy las mujeres están vinculados con el acceso a oportunidades, el reconocimiento de su liderazgo y la construcción de entornos más justos e inclusivos.
“Aunque cada vez más mujeres ocupan posiciones relevantes en empresas, medios de comunicación, política y organizaciones sociales, todavía persisten brechas en el acceso a oportunidades laborales, salariales y de formación”, comparte. Asegura que el reto no es solo llegar a los espacios de liderazgo, sino permanecer en ellos, ser escuchadas y ejercer influencia real en la toma de decisiones, en un entorno donde el talento, la preparación y el liderazgo sean los verdaderos criterios de reconocimiento, libres de prejuicios y estereotipos.
Otro desafío importante es la conciliación de múltiples roles. “Muchas mujeres continúan asumiendo simultáneamente responsabilidades familiares, profesionales y sociales. Lograr un equilibrio entre estos roles sigue siendo un reto, especialmente en contextos donde las políticas de corresponsabilidad familiar aún son limitadas”, puntualiza.
Entre todo esto, apunta que lo más urgente es combatir la violencia y la discriminación en todas sus formas. “La violencia de género, física, psicológica, económica y digital, continúa siendo uno de los desafíos más urgentes, sí, ¡urgentes! En el ámbito público y político, por ejemplo, la violencia y el acoso en redes sociales contra las mujeres con visibilidad pública se han convertido en un fenómeno creciente que busca silenciar sus voces”, indica.
Asimismo, Mueses señala que enfrentar la desinformación y los ataques a la reputación en el entorno digital. “En la era digital, las mujeres que participan activamente en el debate público, en la política o en los medios de comunicación o plataformas digitales, suelen ser blanco de campañas de desinformación o descrédito”. Lo que exige, según Mueses, desarrollar herramientas, focalizadas en mujeres, de alfabetización digital, comunicación estratégica y gestión de reputación.
Equilibrar familia y emprendimiento
La empresaria Marleny Baldera considera que uno de los mayores retos para muchas mujeres es encontrar un equilibrio entre la vida familiar y el desarrollo profesional.
Explica que las mujeres que son madres y empresarias enfrentan múltiples responsabilidades al mismo tiempo. “Cada día debemos estar al cuidado de nuestros hijos, ocupándonos de su alimentación, estudios, salud y bienestar, mientras también mantenemos la atención del hogar, afirma.
A todo esto se le suma “la responsabilidad de nuestros negocios, que requieren dedicación, disciplina y amor para poder crecer y funcionar correctamente”. En medio de tantas responsabilidades, asegura que muchas veces nos olvidamos de nosotras mismas como mujeres. Sin embargo, cuando logramos encontrar un balance, todo comienza a fluir de una manera más armoniosa.
La sociedad suele exigirnos más. “Ser buenas madres, buenas esposas y al mismo tiempo desarrollarnos profesionalmente. Solo nosotras sabemos todo lo que pasa por nuestras mentes cuando sentimos ese nivel de exigencia”, confiesa.
Ser madre y empresaria no es fácil, pero expresa que es una muestra de todo lo que somos capaces de lograr cuando creemos en nosotras mismas. “No se trata de ser perfectas, sino de seguir adelante con amor, determinación y la convicción de que también merecemos cumplir nuestros propios sueños”, cuenta Marleny.
Desde la psicología, la especialista Itania María considera que uno de los grandes retos que enfrentan hoy muchas mujeres es una tensión constante entre lo que la sociedad espera de ellas y lo que realmente necesitan para vivir con bienestar. “A muchas de nosotras se nos ha enseñado a ser fuertes, resolutivas y capaces de sostenerlo todo: el trabajo, la familia, las emociones de otros. Sin embargo, pocas veces se nos es ha enseñado a sostenernos a nosotras mismas sin sentir culpa”, resalta.
En su consulta observa con frecuencia mujeres muy competentes y preparadas, pero profundamente cansadas. “Cargan con una exigencia interna muy alta, una dificultad para poner límites y una tendencia a sentirse responsables del bienestar de todos. Ese mandato de ser siempre disponibles y correctas termina teniendo un costo emocional importante, ansiedad, agotamiento, sensación de insuficiencia o vínculos donde se repiten patrones poco saludables”, dice.
Para la especialista, los cambios necesarios deben producirse tanto en el ámbito social como en el psicológico. En el plano social, destaca que todavía necesitamos avanzar en condiciones más justas para las mujeres como acceso real a oportunidades, corresponsabilidad en los cuidados y entornos laborales que no penalicen la maternidad ni el bienestar emocional. También necesitamos seguir visibilizando las distintas formas de violencia, incluso aquellas que no siempre son evidentes, como el control emocional o la desvalorización constante en casa y en entornos laborales.
Afirma que muchas mujeres necesitan reaprender a ponerse en el centro de su propia vida sin sentirse egoístas. “Desde la psicología sabemos que cuando una mujer fortalece su autoestima y su capacidad de autorregulación emocional, no solo cambia su bienestar individual; también cambia la forma en que se relaciona, cómo educa a sus hijos y cómo participa en su comunidad”, revela psicóloga.
Para ella, una de las transformaciones más profundas ocurre cuando una mujer deja de vivir desde la obligación de poder con todo y empieza a reconocer que también merece cuidado, respeto y espacio para sí misma.
¿Cómo podemos avanzar?
Para la empresaria y mentora de negocios Irene Morillo, dar una respuesta concreta sobre cómo estará posicionada la mujer dentro de diez años resulta retador en un panorama tan cambiante, donde la tecnología acelera cada vez más las transformaciones en las empresas y en la vida de las personas. Sin embargo, señala que el análisis del contexto actual permite visualizar una ruta.
Ante la situación de que las posiciones laborales se aplanan y los equipos se sintetizan gracias a la tecnología, Morillo considera que el verdadero valor diferencial será lo humano.
“El éxito en los próximos años no vendrá de competir con las máquinas, sino de potenciar aquello que la inteligencia artificial no puede replicar, la autenticidad y la conexión emocional”, comparte.
Morillo explica que en un entorno saturado de contenido automatizado, las mujeres que logren posicionar una marca personal honesta y auténtica tendrán un espacio ganado, porque las personas buscarán conectar con historias reales, con procesos humanos y con experiencias auténticas.
De acuerdo a la mentora de negocios y conferencista, la mujer que se mantenga relevante será aquella que utilice herramientas como la inteligencia artificial para ser más rápida, efectiva y creativa, no desde el temor a ser reemplazada, sino desde la posibilidad de ampliar su impacto y romper barreras físicas para emprender o desarrollar proyectos.
Morillo agrega que la actualización constante será otra clave para el crecimiento. El aprendizaje continuo, explica, será indispensable para no quedar fuera de una conversación global cada vez más dinámica.
“El futuro pertenece a la mujer que se mantenga activa, preparada y que, sobre todo, abrace su humanidad. La tecnología nos da la velocidad, pero nuestra esencia es la que nos da la dirección y el crecimiento sostenible”, sostuvo.
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«A estas alturas aún hay puestos que parecen reservados solo para hombres, aunque las mujeres tengan igual o mayor preparación”. Emelyn Baldera Fundó Premio Mujeres que Inspiran |
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«El reto no es solo llegar a los espacios de liderazgo, sino permanecer en ellos, ser escuchadas y ejercer influencia real en la toma de decisiones…”. Caroll Mueses Asociación de Cronistas sociales |
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«En el ámbito profesional, a una mujer líder muchas veces se le exige demostrar el doble para ser validada”. Tammy Toribio médica estética |
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«El futuro pertenece a la mujer que se mantenga activa, preparada y que, sobre todo, abrace su humanidad”. Irene Morillo Mentora y conferencista |
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«Existe una tensión constante entre lo que la sociedad espera de ellas y lo que realmente necesitan para vivir con bienestar”. Itania María Piscóloga |
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«La sociedad suele exigirnos más: ser buenas madres, buenas esposas y al mismo tiempo desarrollarnos profesionalmente”.
Marleny Baldera |