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martes, 30 de junio de 2026
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Generales

Hospital Cabral y Báez se convierte uno de los principales en atención traumatológicas

Por Stewar García

El Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez se ha convertido, en la práctica, en uno de los principales centros de atención de pacientes traumatizados del país, pese a no ser un hospital especializado exclusivamente en trauma.

Entre el 25 % y el 30 % de las camas del centro de salud permanecen ocupadas por pacientes lesionados en accidentes de tránsito, una demanda que ha convertido al principal centro de salud del Cibao en el receptor de los casos traumatológicos más complejos de la región.

El director del hospital, doctor José Luis Bautista, afirmó que de las aproximadamente 270 camas disponibles, entre 80 y 90 suelen estar ocupadas por personas con múltiples lesiones que requieren hospitalización, cirugías de emergencia y, en muchos casos, cuidados intensivos.

«Cada día ingresan al centro entre 22 y 30 pacientes accidentados que nos llegan aquí en el día a día», indicó.

El aumento de estos ingresos también repercute en la programación quirúrgica. Bautista explicó que, cuando incrementan las intervenciones de emergencia, algunas cirugías electivas deben ser reprogramadas debido a la disponibilidad limitada de quirófanos.

«Tenemos cirugías por emergencia y cirugías programadas. Cuando aumentan las de emergencia disminuyen las programadas. Muchas veces nos vemos limitados por la cantidad de quirófanos que tenemos», afirmó.

Bautista explicó que, el costo de la atención también varía según la gravedad de las lesiones, según el especialista, un paciente politraumatizado puede representar una inversión de entre RD$300 mil y RD$2 millones.

«Un paciente que llega, se opera y es dado de alta puede consumir alrededor de RD$300 mil. Pero uno con trauma craneoencefálico, trauma abdominal, múltiples fracturas y un mes en cuidados intensivos consume, como mínimo, RD$2 millones», explicó.

Principal receptor de trauma

Aunque Santiago cuenta con hospitales de segundo nivel, como Cienfuegos, Ensanche Libertad, Bellavista y Juan XXIII, Bautista explicó que los pacientes con lesiones graves son trasladados al Cabral y Báez por ser el centro con capacidad para ofrecer cuidados intensivos.

«La demanda que tiene el hospital es bien alta. Los hospitales periféricos ayudan a descongestionar, pero reciben pacientes cuyos accidentes no comprometen la vida», señaló.

En ese sentido, el director del centro precisó que los casos con múltiples fracturas, trauma craneoencefálico o lesiones abdominales requieren atención inmediata en el Cabral y Báez.

«Cuando tenemos un paciente con múltiples fracturas, trauma craneoencefálico o trauma abdominal no hay que preguntar; hay que traerlo aquí porque puede terminar en un ventilador y los hospitales periféricos no tienen unidades de cuidados intensivos», sostuvo.

Atención sin copago

Según indicó el director, la mayoría de los pacientes recibe atención sin realizar pagos directos al hospital gracias a la cobertura de los seguros de salud. Asimismo, añadió que la cobertura también incluye los procesos de rehabilitación y terapia física cuando el paciente los requiere.

«La gran mayoría tiene seguro, sea Senasa subsidiado o contributivo. Si es Senasa subsidiado le cubre todo y, si es contributivo, aquí no hay copago», explicó.

Alcohol e imprudencia

De acuerdo con el director del Cabral y Báez, una parte importante de los pacientes que ingresan al área de trauma estuvo involucrada en accidentes donde el consumo de alcohol figura como un factor determinante.

Explicó que la mayor cantidad de casos llega durante las noches, especialmente entre horas de la tarde y medianoche, horario en el que coincide un mayor flujo vehicular con actividades recreativas y el consumo de bebidas alcohólicas.

«El alcohol influye bastante y por eso vemos que el pico de accidentes siempre es de seis de la tarde a doce de la noche. Hay dos cosas que son incompatibles: el volante y el alcohol», afirmó.

Bautista señaló que, además del consumo de alcohol, la imprudencia al conducir continúa siendo otro de los principales factores presentes en los accidentes que atiende el hospital.

«Vemos muchos accidentes por imprudencia, por pasarse un semáforo en rojo porque la gente entiende que no puede esperar un minuto», concluyó.

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