Aún pocas personas usan peatonal de la Ortega y Gasset, sin importar su seguridad
Santo Domingo, RD. – Tras décadas abandonado y ser remozado ahora por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), el puente peatonal de la Ortega y Gasset sigue desierto ante la peligrosa imprudencia ciudadana.
A poco más de un mes de que esta estructura fuera abierto al público, y muy a pesar de que las autoridades del MOPC colocaron una larga verja perimetral para obligar su uso, la gran mayoría de los ciudadanos prefiere ignorar la estructura y sigue cruzando entre vehículos en movimiento, arriesgando su integridad física.
Ubicada estratégicamente en la calle Doctor Heriberto Pieter con avenida Ortega y Gasset, justo frente al Hospital de las Fuerzas Armadas y a pocos metros de la estación del metro Juan Ulises García Saleta, esta pasarela busca resguardar a miles de transeúntes: militares, médicos, enfermeras, pacientes y peatones en general. Sin embargo, sigue sin recibir el uso debido.
La haraganería, la marcada falta de educación vial, la prisa y la ausencia de sanciones llevan a muchos, incluidos estudiantes y deportistas, a ignorar la moderna y segura estructura.
“La verdad es que dar toda esa vuelta y subir esas escaleras cansa mucho cuando uno anda con prisa; sale más rápido cruzar por debajo si uno se fija bien”, admitió José Manuel Rosario, un transeúnte habitual de la zona.
En esa misma línea, María Altagracia Cruz comentó: “Tengo problemas en las rodillas y subir tantos escalones se me hace muy difícil. Sé que es peligroso, pero teniendo cuidado prefiero pasar por la calle”.
Por otro lado, existen quienes sí priorizan su protección al desplazarse por el lugar.
“A mí no me importa coger un minuto más subiendo. Esta avenida es peligrosa y muy transitada y prefiero llegar seguro a mi destino antes que terminar atropellado. Los choferes y eso malditos motoristas que andan como locos se llevan a cualquiera por delante”, afirmó el ciudadano Santiago Gómez.
El caos no termina en la calle. En los alrededores de la estación del metro García Saleta opera una parada de motoconchos que utiliza las aceras para transitar.
Aunque las autoridades instalaron postes de protección, los motorizados continúan desafiando las normas diariamente. Es normal ver estos vehículos con dos y hasta tres pasajeros transitando por el lugar.
Construido en 2004, este armazón de 33 metros duró dos décadas abandonado debido a la presencia de cables de alta tensión. Hoy, tras su rehabilitación integral, conecta de forma segura ambos lados de la vía, especialmente con el hospital de las Fuerzas Armadas, a la espera de un verdadero despertar ciudadano.
