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Punta Cana;- Durante los primeros cinco meses de 2025, los productos agropecuarios dominicanos continuaron ganando terreno en los mercados internacionales, consolidando la diversificación que caracteriza las exportaciones nacionales.
El cacao se exportó a 43 destinos, entre ellos Arabia Saudita y San Vicente y las Granadinas, mientras el café tostado sin descafeinar alcanzó ventas por US$19.7 millones, superando a México como principal proveedor de Puerto Rico, con un incremento interanual superior al 200%.
El aguacate, otro motor de la agroexportación, registró US$91 millones en ventas y se posiciona en más de 25 mercados internacionales. Francia, Canadá y Japón aparecen como destinos con gran potencial de crecimiento. Estas cifras reflejan una tendencia de expansión constante y de incorporación de rubros con alta demanda, un cambio que consolida la presencia dominicana en diferentes regiones del mundo.
El Caribe sigue siendo un mercado estratégico para la República Dominicana. Cada año, la región importa más de US$10,804 millones en productos agrícolas, buena parte de los cuales pueden ser abastecidos por la producción nacional. Plátanos y mangos destacan entre los rubros con mayor capacidad de inserción, según se discutió en el XXVII Encuentro Nacional de Líderes del Sector Agropecuario, celebrado en Punta Cana con la asistencia de 700 participantes, incluyendo productores, exportadores, técnicos y representantes de organismos internacionales.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Víctor Bisonó, resaltó las iniciativas gubernamentales orientadas a fortalecer la competitividad del sector. Entre estas destacan la plataforma Datacomex RD, que centraliza estadísticas de producción, consumo y exportaciones; así como programas de capacitación en inteligencia comercial e inteligencia artificial, dirigidos a productores y exportadores mediante las Cámaras de Comercio y Producción.
Asimismo, se mencionaron proyectos locales que buscan optimizar la producción y la exportación. En Valverde, se ejecutó un programa que reduce los costos del sector bananero, mientras que en San Cristóbal se inauguró una moderna sala de extracción de miel, con deshidratadores de polen y áreas para productos derivados, beneficiando a 115 apicultores. Estas acciones, impulsadas por el Gabinete Presidencial para el Desarrollo de las Exportaciones, apuntan a mejorar la trazabilidad, la inocuidad y la competitividad de los productos dominicanos.
Dentro de esta estrategia, el Pacto por la Agroindustria impulsa la Primera Estrategia Nacional de Fomento a la Agroindustria (ENFA), alineada con la Política Industrial Dominicana 4.0. El programa Aula Agroindustrial MICM–JAD capacitará a unas 3,000 personas en cinco provincias, con enfoque en tecnologías aplicadas, economía circular y asociatividad.
Entre los avances en certificaciones, Bisonó destacó la Denominación de Origen del aguacate Oro Verde de Cambita, la primera en su tipo en Latinoamérica y el Caribe, que añade valor, identidad y proyección internacional al sector.
El administrador del Banco Agrícola, Fernando Durán, enfatizó la necesidad de incorporar más tecnología y mejores prácticas para que los productores locales se inserten en los mercados globales. Recordó que la FAO proyecta un aumento del 50% en la demanda de alimentos para 2050 y señaló la importancia de financiamiento e innovación para enfrentar riesgos climáticos y de precios.
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, subrayó que el sector agropecuario aporta más de 300,000 empleos directos y cerca del 6% del PIB. Destacó ocho frentes de acción gubernamentales: planificación estratégica, diálogo público-privado, innovación y tecnología, sanidad e inocuidad, infraestructura y logística, facilitación comercial, financiamiento y seguros, y formación de capital humano, con énfasis en jóvenes y mujeres rurales.

Las exportaciones agropecuarias dominicanas crecieron 29.5% en cinco años, con productos como cacao, aguacate y tabaco, cuyo valor patrimonial ha sido protegido por la Ley 341-22. La Meta RD 2036 busca duplicar las exportaciones hasta US$6,500 millones en 11 años, generando divisas, empleos y oportunidades para pequeños y medianos productores.
Infraestructura clave, como las circunvalaciones de Baní y Azua, el Puerto de Manzanillo, la Presa de Monte Grande, la Zona Franca de Tabaco y la extensión del ISA en Bohechío, respalda el crecimiento exportador. Los líderes del sector coincidieron en que, con políticas públicas coherentes, financiamiento oportuno y alianzas público-privadas, el país puede transformar el campo en una plataforma exportadora regional y global.