Frank Alejandro Herasme. “El huracán silencioso” del gobierno de Luis Abinader en el desarrollo agroforestal
En medio de los grandes debates nacionales e internacionales sobre la producción agrícola, desarrollo rural y sostenibilidad ambiental, existe una institución que ha venido desempeñando un papel determinante en el fortalecimiento del campo dominicano: la Unidad Técnica Ejecutora de Proyectos de Desarrollo Agroforestal (UTEPDA).
Bajo la dirección de Frank Alejandro Herasme, esta entidad se ha convertido en una herramienta clave para transformar comunidades rurales y respaldar a miles de productores agrícolas en distintas zonas del país. Aunque mantiene un perfil discreto y alejado del protagonismo mediático, el impacto de su gestión ha sido notable, razón por la cual muchos lo definen como “el huracán silencioso” del gobierno de Luis Abinader.

La misión principal de la UTEPDA consiste en ejecutar proyectos de desarrollo agroforestal orientados a mejorar la calidad de vida de las familias rurales, fomentar la producción sostenible y proteger los recursos naturales. La institución trabaja en la recuperación de cuencas hidrográficas, conservación de suelos, reforestación y apoyo directo a los productores agrícolas mediante programas integrales de asistencia técnica y acompañamiento.
Uno de los mayores aportes de esta gestión ha sido el fortalecimiento institucional, la conexión interparcelaria, una labor que ha permitido mejorar significativamente el acceso a zonas agrícolas antes afectadas por caminos deteriorados o intransitables. Estas intervenciones han facilitado el transporte de productos, reduciendo pérdidas económicas y permitido que cientos de agricultores puedan movilizar sus cosechas de manera más rápida y segura hacia los mercados.

Además, la institución ha desarrollado una importante política de respaldo a los productores mediante la entrega de insumos agrícolas, herramientas, plantas y asistencia técnica especializada. Este apoyo ha contribuido al incremento de la productividad y al fortalecimiento de pequeños y medianos agricultores que dependen directamente de la tierra para sostener a sus familias.
El impacto de estas acciones se refleja en el crecimiento de la producción agrícola en numerosas comunidades rurales, donde hoy existe mayor dinamismo económico, más oportunidades de empleo y una renovada esperanza para los hombres y mujeres del campo.

El fortalecer la institucionalidad y promover un manejo responsable y transparente de los recursos públicos ha sido su principal carta. Bajo su dirección, la Unidad Técnica Ejecutora de Proyectos de Desarrollo Agroforestal (UTEPDA) ha mantenido una línea de trabajo basada en la planificación, la eficiencia administrativa y el uso pulcro de los fondos destinados al desarrollo rural y agroforestal. Esta visión ha permitido que los proyectos lleguen de manera efectiva a las comunidades y productores, generando confianza tanto en los beneficiarios como en los diferentes sectores vinculados al desarrollo agrícola.
Hoy, mientras miles de productores continúan recibiendo beneficios y oportunidades para mejorar su producción, el nombre de UTEPDA empieza a ganar reconocimiento como uno de las de mayor rendimiento dentro de la administración pública, convirtiéndose silenciosamente en una pieza importante para el fortalecimiento del campo dominicano.
